viernes, marzo 13, 2009

Volviendo

Volví de vacaciones! Hace unas semanas. La pasé bárbaro, Nadia vino los 15 días. Recorrimos un poco Santiago y nos fuimos a la playa con unos amigos.
Quería unas vacaciones así: mucha playa, amigos, joda, noches largas y divertidas, tardes en familia, charlas, salidas y paseos.
Algunas de las cosas que no me voy a olvidar: la noche en la que comimos papas fritas hasta no querer más. Fue fantástico. Siempre que comés papas fritas llega un momento en que se acaban y te quedás con ganas de más. Bueno, esta vez compramos un saco de papas y lo hicieron entero frito!!! Así que comimos papas fritas hasta las 5 de la mañana (hasta que no pudimos más en realidad). Increíble.
Lo mismo el día de las pizzas. Quedé exhausto, pero había prometido amasar pizzas para todos. Con un poco de ayuda de Nadia empecé a las 7 de la tarde y terminé a las 2 de la mañana. Salieron más o menos 20 pizzas, que sobraron para el otro día, en el que nos comimos una entera cada uno a la tarde. Debo decir que quedaron muy ricas y también me dijeron: Siempre cuando como pizza me quedo con hambre, pero hoy comí hasta que no podía más.
Que bueno que es comer hasta que no podés más! Jajajaja.
Otra cosa inolvidable es poder estar tirado en la arena sin hacer ni tener que hacer nada, durmiendo o escuchando música ad hoc toda la tarde sin que nadie te diga nada hasta que tenés ganas de irte o hacer otra cosa. Eso es maravilloso.
… y después irte a tomar una cervecita a una cantina llena de viejos con olor a viejo, jeje.

También estuvo bueno ver los atardeceres en la playa, tomarse unos buenos melones con vino, ir a bailar a la chicoteca hasta las 6 de la mañana, caminar por la ruta a las 4 de la mañana 40 minutos para volver a casa porque la “fiesta” a la que fuimos estaba aburrida, comernos 2 chocolates gigantes a las 6 cagados de hambre, ver una estrella fugaz de reojo y comprobarlo con otra gente que también la vio (pero no llegar a pedir ningún deseo), jugar al ping pong a pesar de no haber ganado casi ningún partido, ir al “parque de diversiones” de Ventanas y acordarme de cuando mamá nos llevó en San Bernardo, quedarme charlando en Viña con Rorro en la orilla del mar durante un largo rato con las patas en el agua congelada, conocer gente nueva y buena onda y pasar 15 días con Nadia, algo que no pasaba hace mil años, y pasarla tan bien... Todo, todo estuvo bueno. Ojalá se repita.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

por dios... esas si que son vacaciones...... que envidia. la abela

Anónimo dijo...

ay que amor! yo tambien la pase 10 puntos, mejor de lo que me habia imaginado. Sos un groso, me cague de risa jaja. La verdad que fue una de mis mejores vacaciones!